¿POR QUÉ EL CORONAVIRUS ES UN VIRUS Y NO UNA CORONA?
Estas semanas (más bien meses) nos hemos encontrado con muchos memes con el nombre del virus de la actualidad. Como hemos visto, el hecho de que lleve el sustantivo “corona” da mucho juego...
Seguro que ya muchos habéis oído de que esto se debe a los picos de la membrana que sobresale de su exterior, los cuáles se asemejan a la corona del Sol. Pero ¿qué son esos picos? Es más, ¿qué es la membrana de un virus? Y lo más importante, ¿Para qué sirven?
Empecemos por el principio: el SARS-COV-2, como cualquier otro virus de la familia Coronaviridae, está compuesto por un núcleo de ARN (el material genético del virus) y una membrana lípida glicoproteica de la que sobresalen varias proteínas con distintas funciones. EXACTO, estas proteínas son lo que antes habíamos descrito como “picos”. Pero, ¿para qué sirven? Encontramos diferentes tipos, con diferente función:
- La proteína S: permite al virus penetrar en las células.
- La proteína E: es clave para infectar a otras células.
- La proteína N: les permite camuflar el material genético.
- La proteína S: permite al virus penetrar en las células.
- La proteína E: es clave para infectar a otras células.
- La proteína N: les permite camuflar el material genético.
Cuando el virus ya está en nuestro cuerpo, algo que debemos evitar con todas nuestras fuerzas, este comienza a secuestrar a nuestras células. Si, habéis leído bien: secuestrar. ¿Cómo hace esto?
En primer lugar se aferra a unas proteínas de la membrana de nuestras células llamadas ACE2 y comienza a debilitar la membrana de estas consiguiendo que su ARN entre a las células humanas.
Una vez dentro de la célula, el virus empieza a replicar su material genético, haciendo copias y copias de este, para lo cual se necesita una gran maquinaria enzimática. Sin embargo, los virus tienen muy pocos genes para poner codificar tantas enzimas. ¿Cómo lo consiguen?
Son tan inteligentes que consiguen que la propia célula humana lo haga por él. Es que le ponemos tantas facilidades, normal que no se quieran ir…
Pero aquí no acaba la cosa, cuando el material genético vírico ya se ha multiplicado, la célula humana también produce las proteínas que completarán la estructura vírica, hasta completar la formación de los nuevos virus. Y finalmente, cuando ya han terminado destruyen la célula y salen al exterior para infectar nuevas células.
Cada virus es capaz de crear hasta 100.000 réplicas, que se van multiplicando exponencialmente y avanzando por el cuerpo humano.